Lo que debes saber sobre el veganismo, antes de rechazarlo

Es curioso cómo muchas de las personas que llevan una vida común y corriente, oyen la palabra veganismo, vegetarianismo, o algo relacionado con el respeto a los animales y de inmediato crean una barrera evasiva, que por lo general está construida por falacias y prejuicios que pretenden deslegitimar el simple hecho de respetar en lo posible a las demás especies: “¿Y cómo haces para las proteínas?”, “¡Pero es que la carne es muy rica!”, “los veganos son unos extremistas”, “Un león debe matar a la cebra para sobrevivir”, “Las plantas también sienten dolor”, “Nosotros evolucionamos gracias a comer carne”, “Hay que respetar la cadena alimenticia”, “El hombre es superior a los demás animales”… Y en fin, son centenares de cuestionamientos y amonestaciones a los que las personas que rechazamos el maltrato animal, nos tenemos que enfrentar todos los días.

 

En mis años como vegano, o mejor dicho, en mis años de ser una persona anti-especista (quien rechaza el especismo[3], de la misma forma que hoy la mayoría rechaza el racismo y el sexismo), me he dedicado a entender y responder cada uno de los comentarios y preguntas que surgen de quienes defienden su zona de confort, y no quieren dejar los hábitos que acarrean un daño directo y arbitrario a los animales no humanos, como lo es: el comer carne, lácteos, huevos, comprar cosméticos y demás productos de aseo que son experimentados en animales, asistir a eventos que los utilicen para diversión del hombre, entre otros. Esas personas que defienden su zona de confort (en su mayoría), son lo que yo llamo “especistas inocentes”, es decir, son personas que no serían capaces de degollar y torturar a un animal, pero por tradición, desconocimiento, y por aferrarse a la idea que el homo sapiens es la especie superior, comen carne y consumen otras cosas que acarrean un daño terrible hacia los animales no humanos, pero, no están conscientes de ello. Yo fui un especista inocente; decía querer a los animales por haber adoptado perros y gatos, pero no sabía nada sobre el holocausto tan bárbaro del que hacía parte al consumir productos de origen animal cuando en realidad no los necesitaba. Y todo fue por la mala educación que recibí en el colegio, la televisión y las reglas de mis padres que provienen de este sistema que nos pintó la idea de que es justo con todos. Platón ya lo dijo: “La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo.” 

 

He producido videos [1] que contestan de manera clara y objetiva esas preguntas y comentarios de quienes ignoran el veganismo, los susodichos videos a muchos les ha servido bastante, sin embargo -y como siempre-, hay quienes jamás cambiarán de parecer, y seguirán sus vidas comunes por más argumentos y pruebas veraces que yo u otros veganos les presenten. De esos cientos de refutaciones, razones y argumentos que tenemos los veganos para defender nuestra postura ética, tú sólo necesitas entender una para cambiar, pon atención: Los humanos no somos la cúspide ni la especie más importante por nuestro raciocinio, sencillamente somos terrícolas, como las demás especies que habitan la Tierra[2], el usarlas a nuestro antojo por el simple hecho de tener el poder de hacerlo, es también aceptar que agredir a otras personas es correcto por el simple hecho de que ellas son más débiles, diferentes o menos inteligentes. Porque cuando se trata de sufrimiento, de miedo y de frustración de intereses, todos los animales de este planeta somos iguales, así tengamos un color diferente, un sexo diferente e incluso una morfología diferente. Y si no estás de acuerdo con esto que digo, y aún crees que los humanos somos la especie superior que porque “razonamos” (como si las demás especies no lo hicieran), no servirá de nada mostrarte argumentos sobre los demás temas que se desprenden del veganismo; siempre hallarás una excusa o un argumento falaz que contradiga el simple hecho de respetar a las demás especies. Piénsalo, una especie verdaderamente importante no es la  que domina sino la que ayuda a las demás; si por ejemplo las abejas se extinguieran, las demás especias también lo harían, pero si el humano se extinguiera, las demás especies prosperarían. Ya las dudas que surgen con el tema de la nutrición, la evolución, el de las plantas, la naturaleza y demás, ya es a nivel de información (no es suficiente para que te convenzas), pues como ya lo dije, el primer paso para ser vegano -o por lo menos entender al mismo-, es aceptar de una vez por todas que un ser humano es igual de valioso a un animal NO humano.

 

La educación lo es todo, y gracias a que yo mismo decidí educarme a mí mismo y zafarme completamente de lo que los demás inyectaron en mi mente, supe la terrible verdad sobre la industria ganadera y demás corporaciones que tratan a los animales como si fueran cosas, como si fueran recursos. Por eso hago lo que hago, por eso parte de mi vida la dedico a educar a los demás, para que se den cuenta por sí mismos de la barbarie de la que hacen parte, y que es muy sencillo cambiar y dejarla, y más aún cuando quieres estar más acorde con la simple, pero indefectible Regla de Oro: “no hacer a otros lo que no quieres que te hagan a ti”.

             

Referencias:

1-        Videos sobre veganismo que responden a las preguntas y comentarios más comunes:

 

2-        Respuesta al argumento “Los humanos son la especie superior”:

 

3-        Definición de especismo – Wikipedia 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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